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Negación | Tergiversaciones dialecticas de un cóctel tan real como irresistible

. Por Juan Carlos Aldarias Con algo de retraso llega a las carteleras Negación (Denial), cinta británica que ha pasado bastante desapercibida durante su estreno internacional. Basada en una historia real, narra la vida de Deborah E. Lipstadt una historiadora norteamericana que recibe una demanda por difamación de manos de David Irving en 1996. El cual es un periodista e historiador británico admirador de Hitler y que pregona de la negación del holocausto nazi. Lipstadt comenzará un proceso judicial en Reino Unido con el fin defender sus ideales y aclarar los acontecimientos ocurridos durante la segunda guerra mundial. Un país…

Resumen de Reseña

Calificación de la película.

Recomendable

Resumen : Una cinta que realmente resulta atractiva tanto por su fuerza interpretativa como por tu contexto. Una genial reflexión para una nueva generación que debe de aprender a dialogar y a saber argumentar sus opiniones.

Valoraciónes : Sea el primero!

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Por Juan Carlos Aldarias

Con algo de retraso llega a las carteleras Negación (Denial), cinta británica que ha pasado bastante desapercibida durante su estreno internacional. Basada en una historia real, narra la vida de Deborah E. Lipstadt una historiadora norteamericana que recibe una demanda por difamación de manos de David Irving en 1996. El cual es un periodista e historiador británico admirador de Hitler y que pregona de la negación del holocausto nazi. Lipstadt comenzará un proceso judicial en Reino Unido con el fin defender sus ideales y aclarar los acontecimientos ocurridos durante la segunda guerra mundial. Un país en el que la presunción de inocencia no existe.

Dos pesos pesados de la interpretación se enfrentan cara a cara. Por un lado Rachel Weisz (El Jardinero Fiel, La Momia) da vida a la protagonista de la cinta. Una mujer tenaz a la que no le queda más remedio que cohibirse ante un grupo de abogados británicos que la protegen de un contrincante que parece tener respuesta para todo. Un brillante Timothy Spall (Harry Potter, Mr. Turner) una autentica víbora, ficticiamente humanizada, con un personaje que constantemente hiere los modelos de vida donde la integración social y la democracia son derechos innegables para todo ser humano. Lipstadt queda protegida unos convincentes Tom Wilkinson (Michael Clayton, Batman Begins) y Andrew Scott (Sherlock, Pride) cerrando un cuarteto de oro en una película de personajes donde el uso de la palabra está por encima de cualquier detalle.

Inevitablemente la narración de los acontecimientos no puede evitar estar relatada desde el punto de vista de Lipstadt, inclinando la balanza hacía su lógica versión de los acontecimientos. Pero no evitar estar constanmente defiendo el poder de la libertad de expresión y  la promulgación de que los acontecimientos históricos no pueden caer en el olvido. Dos versiones, que nos presenta a un letal dictador de respuestas absolutas en el lado de Irving y la visibilidad de las personas que sobrevivieron al holocausto. Testigos sin voz a los que representa Lipstadt donde no puede evitar sentirse conmocionada por la situación a la que se enfrenta. Eso sí, aunque sus abogados no le permiten expresarse jurídicamente, en ningún momento se vuelve más vulnerable. Su valentía es latente incluso cuando no sabe si realmente ganará el caso.

Estamos ante una cinta que realmente resulta atractiva tanto por su fuerza interpretativa como por tu contexto. Un nexo que no evita que pueda caer la perdida de interés, ya que relatar los acontecimientos de un proceso judicial que duro varios años puede ser exhaustivo. Más aún cuando todos los diálogos aportan datos, personalidad y fuerza a lo que acontece. Por tanto puede ser una delicia para los amantes de este tipo de películas o un perfecto encuentro con Morfeo para los ajenos a este mundo. Personalmente agradezco el trabajo que se ha realizado, no deja de ser necesario ver este relato que ha pasado desapercibido para la sociedad actual y a la vez una buena forma de gozar de unos actores en estado de gracia.

A nivel técnico todo esta pulido correctamente. Las localizaciones, la fotografía, la iluminación, incluso el vestuario tan personal que usa Lipstadt. Elementos que como siempre dotan de credibilidad a una película. Es necesario dar relevancia a su composición musical, una obra compuesta por Howard Shore. Creador de bandas sonoras clásicas como la de la saga del el señor de los anillos o la acorde argumentalmente Spotlight. Dotando a la cinta de diferentes ciclos, condensando la tensión judicial y poniendo voz a los momentos más sentimentales y profundos de la historia.

Aún habrá incrédulos que crean que la negación del holocausto es algo de un pensamiento pasado u absurdo. Más nuestra sociedad de libre pensamiento cada día ve como esa fina línea que representa el respeto mutuo está cada vez más difuminada. Al menos en esta ficción se enzarzan mediante una guerra verbal para combatir sus diferencias. A pesar de todo hay ciertas evidencias que no se pueden negar. A día de hoy e inconscientes del horror de lo acontecido durante cualquier guerra a uno no puede evitar hacérsele un nudo la garganta cuando ve esas imágenes entre las ruinas del polvo de aquellos que no pueden olvidar el pasado desgarrador. Una genial reflexión para una nueva generación que debe de aprender a dialogar y a saber argumentar sus opiniones.

ESTRENO EN CINES 12 DE ABRIL

Sobre Juan Carlos Aldarias