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La Cura del Bienestar | Desastroso deleite visual

. Por Juan Carlos Aldarias Vuelve Gore Verbinski, el director de la trilogía Piratas del Caribe, o la primera revisión del The Ring americano, se enfrenta ahora a un proyecto mucho más personal alejándose del varapalo comercial que le supuso El Llanero Solitario. Su tráiler parecía hecho para dejarnos con la miel prácticamente en los labios. Algo fácil si tenemos en cuenta de que estamos ante un abrumador deleite visual. La historia parte cuando un empleado de una empresa millonaria es enviado a los Alpes suizos para traer de vuelta a su jefe, que se encuentra descansado en un balneario…

Resumen de Reseña

Calificación de la película

Muy Mala

Resumen : Una unión de agujeros de guión, con escenas en las que es inevitable soltar una vergonzosa carcajada, llegando a salir de la sala agotado con una sensación cercana a la de una resaca de un mal fin de semana.

Valoraciónes : 3.6 ( 2 votos)

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Por Juan Carlos Aldarias

Vuelve Gore Verbinski, el director de la trilogía Piratas del Caribe, o la primera revisión del The Ring americano, se enfrenta ahora a un proyecto mucho más personal alejándose del varapalo comercial que le supuso El Llanero Solitario. Su tráiler parecía hecho para dejarnos con la miel prácticamente en los labios. Algo fácil si tenemos en cuenta de que estamos ante un abrumador deleite visual. La historia parte cuando un empleado de una empresa millonaria es enviado a los Alpes suizos para traer de vuelta a su jefe, que se encuentra descansado en un balneario privado, pero al llegar allí se da cuenta de que más que un lugar placentero, está ante un sitio inquietante lleno de sombras, del que no puede escapar. Es inevitable picar el anzuelo. Por mucho hayamos visto antes la idea inicial plasmada en historias similares, no deja de poseer atracción. Si a esto le añadimos una cuidada  estética, un interesante director y un atractivo reparto. Tenemos todos los ingredientes para dejarnos atrapar por el misterio alrededor de este nuevo producto cinematográfico. Lamentablemente nuestras ilusiones han quedado frustradas.

En primer lugar, su metraje extenso (2 horas y media) es abrumador. La construcción de los acontecimientos no tiene la consistencia necesaria para poder soportar satisfactoriamente su duración.  Esforzándose por dar mayor relevancia a una historia que realmente no posee el material suficiente como para gozar de esos aires de grandilocuencia. Previsible desde el momento uno. Llegando a descubrir la trama por delante del personaje, en un correcaminos que muchas veces no te lleva a ninguna parte, reiterando ideas y tramas de una forma innecesaria… Generando un inevitable efecto de hastío. Haciendo que el espectador salga completamente del juego.

Como ya hemos visto en la exhaustiva campaña publicitaria, Mia Goth se convierte en el icono del filme. La fragilidad enigmática de un personaje que se convierte en la principal guinda de interés para captar nuestra atención. A pesar de ello el mayor peso interpretativo es para Dane DeHaan. Un actor que parece empeñado en ser la nueva estrella de Hollywood y al que no le faltan tablas. Increíblemente tenaz en este improvisado Sherlock Holmes, que aunque no posee un personaje redondo consigue salir aprobado. El resto del reparto queda totalmente consumido. Copias sin personalidad que exageran el efecto de dureza que deben generar dando el ambiente en el que estamos. Es realmente triste que contemos con secundarios como Jason Issac y Celia Imrie, interpretando a meros peones desdibujados.

A pesar de sus irregularidades. Consigue tener diferentes aspectos rescatables. Benjamin Wallfisch construye la banda sonora perfecta para la historia. Regalándonos el tema que acompaña a la historia durante todo su recorrido “Hannah and Volmer”. Una composición tan bella como creepy y que probablemente se convierta en uno de los aspectos más recordados de la película, junto con sus icónicas escenas. Las secuencias de acción cumplen como un reloj. No se cortan en su crudeza, aumentando adrenalina justo cuando estábamos a punto de dar el primer bostezo. Es muy necesario alabar la fotografía de Bojan Bazelli. Narrando esas dobles lecturas, los elementos sobrenaturales, y la absorción absoluta. La importancia del agua como elemento primordial. Acompañados por un paisaje aislado, perfecto para narrar los acontecimientos. La delicada seriedad que se respira en este solemne retiro espiritual nos ofrece a la ideal visión de un lugar tan atractivo como peligroso.

Estamos ante la primera gran decepción del año, pues las expectativas eran bastante grandes. Probablemente consiga entretener a los espectadores sin prejuicios. Sin embargo a nivel personal, aprecio notablemente sus intentos por ofrecer algo nuevo, (la libertad creativa del filme es totalmente palpable). Pero no me parece justificable el hecho de que volvamos a estar ante un gran espectáculo sin contar con el imprescindible desarrollo. Una unión de agujeros de guión, con escenas en las que es inevitable soltar una vergonzosa carcajada, llegando a salir de la sala agotado con una sensación cercana a la de una resaca de un mal fin de semana. Un fabula de terror psicológico que probablemente hubiera salido más airosa con un trama más corta y lineal.

ESTRENO EN CINES 24 DE MARZO

Sobre Juan Carlos Aldarias