61 SEMINCI | Día 1: Las Furias y Eshtebak

0 598

Primera crónica desde la 61 edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, donde pudimos ver ‘Las Furias‘, película inaugural del festival dirigida por Miguel del Arco y protagonizada por José Sacristán, Mercedes Sampietro, Bárbara Lennie, Carmen Machi, Emma Suárez y Alberto San Juan; además de la película egipcia ‘Eshtebak’ (Clash).

1451991647_1

Las Furias | Todos estamos bien

Empieza la 61ª edición de la Seminci con la española «Las furias», que al estilo de ‘Celebración’ de Vinterberg, nos cuenta las historias de una familia totalmente deconstruida. La narración comienza de forma individual, integrante por integrante, hasta que todo acaba siendo algo global donde el daño es parte de todos y ya no se sabe quién es el verdadero culpable de esa situación.

En un momento de la película uno de los protagonistas dice: «el drama visto desde la distancia puede resultar cómico», y esto podría definir la primera parte de la cinta; con agilidad y buenos puntos en el guión nos vamos introduciendo en la vida de la familia hasta estar totalmente inmersos en su tragicomedia.

Pero la segunda parte se pierde; abundan los dramas y faltan las soluciones. El director no parece saber dónde poner el límite y llega un punto donde todo lo construido en la primera parte se rompe y uno deja de creer lo que le cuentan.

Aunque la película se pierde por el camino, podemos vislumbrar el cine español que hace falta: un cine íntimo, profundo, alejado de thrillers o comedias baratas. Quizás el resultado no es el esperado, pero abre la veda para producir un cine español de calidad que tanta falta hace.

850x700_lf_emilio_pereda_paola_ardizzoni_061_4523

Eshtebak (Clash) | El infierno está en la tierra

El egipcio Mohamed Diab nos trae una cinta sobre un tema bastante ignorado en Europa: las revoluciones sufridas en Egipto. Y para contar esto sólo será necesario un furgón de policía y un grupo de gente detenida con ideales enfrentados.

Los primeros en entrar en escena serán dos periodistas estadounidenses de origen egipcio, luego un grupo de gente defensora de las fuerzas armadas y, finalmente, un grupo de gente defensora del islamismo. Y como era de esperar, esta situación provocará choques durante toda la película. Pero si algo hace bien el director es mostrarnos la realidad sin maniqueísmos. Al final hace ver al espectador lo absurdo que puede ser todo, porque aunque tengan ideologías distintas, nuestros protagonistas tienen algo en común: la añoranza de un pasado mejor.

Pero sin duda, lo más destacable es que en todo momento estaremos en el furgón de policía. La cámara siempre permanecerá dentro y solo accederá al exterior desde las ventanas. El espectador acaba siendo un detenido más. En este ambiente totalmente claustrofóbico sentimos el desconcierto que ellos sienten, sus miedos y, al igual que ellos, la duda de si saldrán con vida.

A pesar de su espacio limitado, la película consigue mantenerte en tensión de principio a fin. Sabe cuando mostrar el drama y cuando dar paso a la calma e incluso al humor, reducido pero necesario.

En definitiva, una película totalmente necesaria que ojalá llegue a España para que la gente pueda ser más consciente de lo que ocurre en lugares que los medios de comunicación tienen olvidados.

También podría gustarte Más del autor