Brooklyn | Lejos de casa, cerca de casa

0 778

.

Por Julio Gálvez

El hogar se encuentra donde vivimos y no tanto donde nacemos. En la población donde nos asentamos con las amistades y seres queridos, con las personas que nos importan. Es la pertinente conclusión de Brooklyn, adaptación de la novela homónima de Colm Tóibín dirigida por John Crowley.

Nominada a los Oscar en las categorías de mejor película, actriz principal (Saoirse Ronan) y guion adaptado (Nick Hornby), la cinta, ambientada en los años cincuenta, narra la historia de Eilis Lacey, una joven que decide abandonar Irlanda y buscar un futuro mejor en Nueva York. Pese a las dificultades iniciales, Lacey se acostumbrará a la ciudad. Pero desde su país de origen llegarán noticias que le harán dudar entre seguir con su nueva vida o regresar a la antigua.

Aunque el discurso sobre la inmigración no podía ser más actual, Brooklyn es una historia clásica en su forma y estructura narrativa. Con un claro aroma a melodrama clásico, la película no contiene grandes innovaciones, pero tampoco las busca. Gracias a un sólido guion y el apoyo de unos notables diseño de vestuario y fotografía, el director desarrolla una historia de búsqueda y crecimiento personal de forma sensible y delicada, si bien en ocasiones cae en cierta exageración y manipulación emocional con escenas excesivamente sentimentales y lacrimógenas. La banda sonora y sus insistentes e innecesarios subrayados solo contribuyen a hundir los momentos más edulcorados.

2K3A7862.jpg

Sin embargo, las puntuales lluvias de azúcar no ahogan el discurso fluido y ágil de una película que profundiza con notable éxito en la desubicación de los recién llegados a un lugar desconocido, en las dificultades para adaptarse, en la melancolía y nostalgia por el antiguo hogar, así como en la determinación final para convertir el espacio antes desconocido en residencia permanente. Estas emociones y transformaciones se reflejan en el expresivo rostro de Saoirse Ronan, que ofrece una interpretación sutil y contenida. Como ha ocurrido este año con muchas de las actrices nominadas al Oscar, los numerosos primeros planos no parecen incomodar a esta joven irlandesa que ya llamó la atención de crítica, público y Academia con su trabajo en Expiación, más allá de la pasión.

Junto a Ronan, en el reparto brillan dos veteranos actores británicos. Jim Broadbent da vida a un sacerdote, conocido de la familia de la protagonista, dispuesto a ayudar a la recién llegada. Su silenciosa, pero potente presencia lo convierte en protagonista de sus escasas escenas. Julie Walters tampoco se queda atrás como la dueña de la pensión a la que llega la joven irlandesa. Con su estricta mentalidad católica, el personaje sirve de contrapunto cómico, pero nunca se convierte en una caricatura gracias a la habilidad y matices de la actriz.

ESTRENO EN CINES 26 DE FEBRERO

También podría gustarte Más del autor