17º Festival de Cine Alemán | Día 4

0 754

Por Jorge Aceña

Cuarto día de festival. En esta jornada, en la cual hemos asistido al visionado de dos películas, estamos seguros de haber presenciado la mejor y la peor cinta de la edición hasta el momento. Dos películas con dos opiniones de disconformidad extrema. Son “Entre mundos” (Zwischen Welten), un drama bélico inerte y sin pulso y “Cuando fuimos reyes” (Wir waren Könige), excelente thriller sobre las relaciones tortuosas al margen de la ley, la supremacía callejera y la corruptela policial.

Entre mundos (Zwischen Welten)

Escarbando una vez más en los terrenos áridos y movedizos que componen la triste realidad de la lucha en tierras afganas, la fisionomía de “Entre mundos” no parece caracterizarse por exhibir un aspecto distinto al ya visto anteriormente, siempre y cuando se trate de mantener semejantes posturas ante una misma situación. La película se centra en el conflicto que tiene lugar en Afganistán, donde una unidad del ejército alemán viaja hasta una aldea cuya población está siendo amenazada por terroristas talibanes. Jesper, el comandante de la unidad, contará con la ayuda de un intérprete llamado Tarik, un joven amenazado que trata de ayudar a su hermana de las injusticias y desigualdades sociales.

Al contrario que la directora Kathryn Bigelow, con quien comparte valentía y destreza en dirigir una película sobre la guerra en tierras de nadie, la necesidad de Feo Adalag en instruir un apacible mensaje pacifista limita la oportunidad de ahondar en el argumento, sin poder sacarle todo el jugo. Tristemente, la película se convierte en una pieza mermada por la apatía, una historia tediosa de discurso moralista y de relaciones ilegibles, un reloj sin el poder de controlar el tiempo. Si Feo Adalag no ha sido capaz de sacar todo el partido al grupo de factores que se corresponden al contexto bélico, es cierto que la fotografía, el sonido y la puesta en escena son llevadas con absoluta maestría. El acierto de rodar en escenarios reales y el ritmo del que se componen las escasas de acción no son suficientes para solventar los errores de una película que hace aguas por todas partes.

Zwischen-Welten1

Cuando fuimos reyes (Wir waren Könige)

Por fin hemos dado con una película apasionante, frenética, compleja, turbia, hipnótica y directa al grano, sin medias tintas. Y esque “Cuando fuimos reyes” es un excelente retrato sobre las relaciones tortuosas al margen de la ley, la supremacía callejera y la corruptela policial, facciones que trabajan al margen de la legalidad y en las que sus efectos sombríos forman parte de los quehaceres comunes de cada uno de los personajes. En este asombroso thriller, un grupo de cuerpos de élite que pertenecen a la policía tendrá que hacer frente a la fastuosa orden criminal que emerge en las calles de la ciudad. Tras un asalto fallido en el que un miembro de la división resulta herido, el grupo se verá envuelto en un enmarañado círculo de violencia, chantajes y corrupción.

Philipp Leinemann acierta de lleno en la descripción, narración y ejecución de historias cruzadas que eclosionan en un viaje sin retorno de violencia y crimen. Bajo el peso inestimable de un guión repleto de giros e información determinante, donde la construcción de sus muchos personajes ejerce un papel primordial, la dirección de Leinemann supera con creces las expectativas de ver un producto entretenido y envolvente.

Wir-waren-Könige1

También podría gustarte Más del autor