Pride (Orgullo) | Equilibrio e igualdad.

0 431

.

Por Vincent S. (JK3)

Pride (orgullo) es una película británica dirigida por Matthew Warchus y escrita por Stephen Beresford que cuenta la historia, basada en hecho reales, de un grupo de gays y lesbianas y otro grupo de mineros que unen sus fuerzas durante la huelga convocada por el Sindicato Nacional de Mineros (NUM).

El reparto es uno de sus principales atractivos, contando tanto con veteranos profesionales como con actores jóvenes con un gran talento. Ben Schnetzer interpreta a un joven homosexual que empieza a recaudar dinero para los mineros en huelga durante una manifestación del orgullo gay. George MacKay se pone en la piel de Joe, un chico gay que irá evolucionando a lo largo del film, abriéndose y aceptándose de manera abierta y orgullosa. Bill Nighy, Imelda Staunton, Andrew Scott… La lista de buenas actuaciones sería larga y costosa, así que únicamente diré que todos hacen un trabajo magnífico digno de admiración, evolucionando con delicadeza pero sin pausa a lo largo de las distintas escenas emotivas, cómicas, dramáticas, etc.

Desde el primer minuto nos zambullimos en un ambiente bien cuidado y trabajado, donde el ritmo no defrauda ni decae en ningún momento; en Pride no hay escenas soporíferas que te hagan detestar los espacios de tiempo hasta el siguiente giro argumental; tampoco hay charlas tediosas donde únicamente deseas que llegue a su fin con tal de que algo emocionante suceda. Tampoco es un ritmo intenso donde la emoción no decae en ningún momento y tengas que agarrarte a algo para relajar la intensidad del momento, ni una montaña rusa repleta de subidas y bajadas argumentarles que eviten que tus ojos se despeguen de la pantalla; el ritmo es más bien uniforme, mas sin llegar a cansar.

El humor y el drama están más que conseguidos, logrando un equilibrio estable y ameno que permite disfrutar sin complicaciones de la historia, resultando agradable a la vez que emotiva, especialmente en la escena final que, por no dar spoilers, no revelaré. Eso sí; algunas escenas podrían haber gozado de mayor energía dramática, de un “algo” que consiguiera levantar la emoción con mucha intensidad en algún punto más que en el tramo final.

La música nos introduce a la perfección en el ambiente, guiándonos continuamente con energía a la par que evita que se produzcan “disonancias de coherencia” que nos abstraigan del film. Sin lugar a dudas, las canciones seleccionadas merecen la pena ser escuchadas detenidamente, y eso que no soy amante del género en cuestión.

La fotografía ni deslumbra ni se queda atrás; permanece en las sombras sin obtener protagonismo, mas tampoco es detestable ni aburrida en grandes proporciones. Parece que el equilibrio es una de las bases de esta película, donde la fotografía no es ninguna excepción y continua siendo uniforme y sin sobresaltos.

En resumen: Pride (Orgullo) es un film admirable que mantiene un buen ritmo constante y estable a lo largo de toda su duración, sin resultar soporífera. Cuenta con grandes actuaciones y buena música, así como con un equilibrio perfecto entre drama y comedia.

También podría gustarte Más del autor