Los Caballeros del Zodiaco: La Leyenda del Santuario | Armaduras brillantes y explosiones.

0 624

.

Por Pedro Gallo

Los Caballeros del Zodiaco nació allá por 1986, como un manga creado por Masami Kurumada. Ese mismo año se adaptaría como serie anime y alcanzaría grandísima popularidad. 114 episodios y 5 largometrajes más tarde, nos plantamos en el año 2011. La saga cumple su 25 aniversario y se anuncia la producción de La leyenda del Santuario. A modo de breve resumen, Los caballeros del Zodiaco es la historia de un grupo de jóvenes caballeros con poder proveniente del cosmos que heroicamente luchan para defender a la diosa Atenea, reencarnada en la humana Saori Kido.

182

Personalmente soy totalmente ajeno a la saga, por lo que solo me puedo limitar a comentar lo que he visto en La leyenda del Santuario. No puedo hacer comparaciones con la serie ni explicar qué sobra o qué falta en la película respecto a la obra original. Lo que sí puedo afirmar con rotundidad basándome en lo visto, es que esta película me parece fallida se mire por donde se mire.

La cinta se centra en una idea ya desarrollada con anterioridad y perfectamente conocida por los seguidores de la saga: la batalla en las 12 casas del Santuario. En primer lugar salta a la vista para cualquiera que la película está resumidísima. Está llena de elipsis que te llevan directamente a las batallas, las explosiones, los ataques de energía recién llegada del cosmos… En este sentido no tiene piedad con el espectador a quien no deja respiro, y sin embargo se tiene la sensación de que no te están contando nada en absoluto; es puro espectáculo visual y reiterativa hasta la saciedad.

Solo concibo que Los Caballeros del Zodiaco, la leyenda del Santuario pueda satisfacer a algún que otro fan muy fiel dispuesto a tragarse cualquier cosa. No se la recomendaría en absoluto a nadie que no haya tenido contacto previo con la saga, ya que no le hace justicia en este fallido intento de síntesis del que hablaba. Las distintas situaciones resultan tan ridículas en su brevedad sin trasfondo que carecen de cualquier ápice de de emoción, tensión o drama.

044

La sintetización no se queda exclusivamente en la brevedad de los enfrentamientos y la simplificación del conflicto o de otros elementos (como la energía del cosmos y el tan solo evocado séptimo sentido), sino que también la encontramos a un nivel relativo a los personajes, que resultan totalmente huecos. Con su ausencia de cierta dimensión humana y trasfondo, se vuelve imposible para el espectador que no los conociera previamente la posibilidad de generar algún tipo de vínculo. Esto te lleva a desear que perezcan todos en el Santuario entre explosiones con sus armaduras legendarias. No es necesario conocer Los Caballeros del Zodiaco para entender la película, pero está claramente dirigida a los aficionados que conocen sobradamente esta historia y el único sentido que le encuentro es que sea una especie de tributo. Algo así como readaptar la serie de la infancia de muchos haciendo uso de la tecnología actual.

El humor que también aparece en pequeñas dosis en la película es sencillamente patético. Está basado en movimientos exagerados y expresiones fingidas que parecen totalmente fuera de contexto y que además no hacen ningún tipo de gracia. El personaje de Seiya resulta especialmente odioso en este sentido en muchos momentos. Por no hablar del mayordomo o del grotesco número musical a mitad de la película en la Casa de Cáncer (esto ya no sé si pretende ser humorístico, grotesco o  es sencillamente muy raruno, pero por unos segundos parece que estás viendo una película de Disney).

A modo de conclusión, La leyenda del santuario es una película totalmente prescindible que lo único que aporta es espectacularidad visual. Puede complacer a un público que bascule entre  el anime y Michael Bay, pero personalmente lo único salvable que le encuentro es su buena animación. Respecto todo lo demás, La leyenda del Santuario nos presenta una historia que fracasa estrepitosamente en su concepción y desarrollo.

También podría gustarte Más del autor