Interstellar | Espacio y relatividad según Christopher Nolan.

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Por Alberto Cano

La expectación respecto a determinados estrenos suele ser enorme, como puede ser el caso de una película de Christopher Nolan. A lo largo de los últimos años, siendo más concreto desde el estreno de The Dark Knight (El Caballero Oscuro), Nolan ha logrado crear toda una fan base en torno a su figura y su cine. La gran aceptación de esta película fue tal que incluso muchos  consideraron al director como “uno de los mejores de la historia”, afirmación que se vio intensificada tras el estreno de sus siguientes películas, “Origen” y “El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace”. Pero no solo bastó con esto, también se creó una fuerte base de detractores del director. Yo, personalmente, me pongo completamente al margen de este fanatismo u odio hacia un filme o director; a la hora de tener que enfrentarme a una película voy con la única expectativa de sentarme en la butaca y disfrutar de ella. Y así es como venía dispuesto a enfrentarme a ‘Interstellar’, la nueva película del tan amado y a la vez odiado Christopher Nolan, pero por mucho que me pese, he de decir que finalmente me he encontrado con un producto poco o nada satisfactorio, pretencioso, que se pierde al intentar llegar a ser tan grandilocuente.

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El cine de Nolan siempre suele ser ambicioso, pero aquí tanta ambición termina por romper el saco. Vamos por partes. En primer lugar: Al leer la sinopsis lo primero que me viene a la cabeza es de encontrarme ante una entretenidísima película de exploración espacial, con un toque serio y emotivo que podrían hacer de ella un producto sobresaliente. Pero aunque en cierta manera pueda resultar entretenida o emocione por momentos, lo cierto es que todo esto se ve contrarrestado por ese tono filosófico, reflexivo y trascendental que se las intenta dar de profundo y grandilocuente cuando no son más que desvaríos con los que Nolan quiere hacerse creer todo un experto en astrofísica y relatividad espacial, cuando en muchos aspectos termina por saltarse leyes y teorías básicas de todo este ámbito que aborda.

Nunca he sido un experto en ciencias ni en física, de hecho en el instituto siempre llevaba atravesada alguna que otra asignatura del ámbito científico, pero recuerdo bastante bien a un profesor hablando en clase sobre la relatividad espacial, viajes en el espacio-tiempo, agujeros de gusanos, explicando que aparentemente, según la teoría de la relatividad de Einstein sería imposible viajar a la velocidad de la luz, o a través de un agujero de gusano, sin convertirnos por ello en pura energía. Y me diréis “es ciencia-ficción, no tiene por qué ser real”, pero es que aquí, como bien vengo diciendo, el señor Nolan se las quiere dar de intelectual, y toda la trama gira en torno a esta relatividad, narrando una historia de amor fraternal entre el tiempo y el espacio. De hecho, la relatividad es el elemento más recurrente que encontramos durante todo su metraje, incluso diría que cualquiera sin ninguna noción básica puede verse demasiado perdido a la hora de seguir el relato.

Estoy seguro que para realizar la película han intentado ser suficientemente cuidadosos en todos estos aspectos científicos, pero obviamente no pueden ceñirse totalmente a ellos si quieren dar paso a este tipo de historia. Aquí, y como en las mayoría de las películas, a lo que verdaderamente se da importancia es a la espectacularidad del relato, pero como bien digo, esa pretenciosidad del film dándoselas tanto de intelectual en estos aspectos es lo que más me choca.

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En segundo lugar, otro  problema que encuentro en ‘Interstellar’: Sus 169 minutos de duración. He de reconocer que en ningún momento se me han hecho pesados, de hecho he estado durante estas casi tres horas mirando  la pantalla sin pestañear, pero sin duda creo que todo podría estar contado de manera mucho más sintetizada. Entiendo que para presentar esta trama necesiten su tiempo. El desarrollo de ciertos aspectos que veremos más adelante necesitan una base sólida si uno quiere seguir todo al detalle, y de hecho todo su comienzo me resulta apasionante, pero el problema viene en todo el tramo de la aventura espacial, donde determinadas secuencias me resultan algo alargadas e innecesarias. Como bien decía antes en este tipo de películas la espectacularidad y la emoción siempre suelen destacar por encima del resto, pero creo que por muy bonita y espectacular que pueda resultar a favor de un desarrollo de la trama más dinámico. Por poner un ejemplo, creo que prácticamente todo el tramo en el que aparece Matt Damon sobra, y no es porque odie al actor (que también podría ser), sino porque creo que aunque de cierto giro a cierto acontecimiento del argumento, tampoco aporta nada relevante a todo el desarrollo de la historia, todo lo relevante que aquí se narra se podría haber mostrado de manera distinta, sin necesidad de esta secuencia de casi media hora de duración. Y lo mismo podría decir de alguna otra.

Y siguiendo con el desarrollo de la película, paso a hablar de otro de los problemas de ‘Interstellar’: Su final (hablo de ello SIN spoilers). El problema que encuentro aquí es más bien mío personal, y puede que la gran mayoría no esté de acuerdo conmigo. La cosa es que en una de las primeras secuencias del principio intuí por donde iban a ir los tiros de la historia, y por tanto, su final. Creo que se dan demasiadas pistas del rumbo que tomará la historia, y por tanto la sorpresa es prácticamente nula. Como bien digo, puede que esto no sea aplicable a la gran mayoría de espectadores que vean la película, pero personalmente, no veo nada difícil olerse, aunque sea un poco, el sentido que cobrarán las cosas sobre el final. Por otro lado también ciertas cosas del final me parecen un poco cogidas con pinzas, y seguramente haya gente a la que le cueste dirigir tanto entramado sobre la relatividad y el tiempo.

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Y ahora creo que ha llegado el momento de dejar de lado mi lado crítico y centrarme todo lo bueno que ‘Interstellar es capaz de ofrecer. En primer lugar, y por encima de todo lo demás, destaco el gran impacto visual que supone; la nueva cinta de Nolan no será muchas cosas, pero si hay algo por lo que sorprende es por su excelente fotografía, por sus espectaculares efectos especiales y por esos asombrosos planos del espacio. Toda una delicia visual. Otro gran aliciente del film es sin ninguna duda el poder para emocionar que puede llegar a tener en determinadas secuencias, que pese a que la película llegue a perderse entre tanto diálogo pretencioso y profundo, lo cierto es que la emoción está presente en casi todo momento de la cinta. También cabe destacar las grandes interpretaciones de Matthew McConaughey, Jessica Chastain y Anne Hathaway, sin olvidarme tampoco de grandes secundarios como Michael Caine o la pequeña y sorprendente Mackenzie Foy. Hans Zimmer con la banda sonora consigue renovarse y ofrecer algo distinto a lo que nos tiene acostumbrados, pero no por ello menos espectacular. Y hablando del apartado sonoro, también veo conveniente resaltar que en ciertos momentos de la película la mezcla de sonido me ha parecido bastante desastrosa, hay partes en las que la música o el sonido ambiente están tan altos que es casi imposible distinguir los diálogos. Creo que si no fuera por los subtítulos que acompañan a la versión original me hubiera sido imposible escucharlos con claridad.

Para terminar, vamos a lo que realmente importa, ¿Es ‘Interstellar’ una buena película? Sí, creo que ‘Interstellar’ tiene los suficientes alicientes para llegar a ser una buena película, pero para bien o para mal, me parece la peor película de su director. En general, puedo decir que Interstellar es una película con muy buenas ideas, pero que se pierde en su intento de llegar a ser tan grandilocuente. Pero por muchas pegas que uno pueda encontrar durante su visionado, creo que es un film que merece ser visto en pantalla grande, que puede ofrecer muchos alicientes y que gustará a un amplio sector del público.

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